RETORNO

La alegría le llegó cuando se enamoró del cliente. Renunció; todos la estimábamos. Volví a encontrarla, recontratada. “Viví el paraíso 2 meses” ¿Pero, y entonces?, inquirí. “Regresé para no morir de soledad, de tristeza… el virus se lo llevó”.

-José Alfredo Torres-

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *